Colección: Donna Burdic

De Donna Burdic: Veo cada una de mis piezas como reflejos de amor, para estimular la imaginación e inspirar. Temas juguetones y caprichosos, hasta destellos audaces y llamativos de color y luz. Partiendo de una lámina plana de plata de ley, dibujo las ideas sobre ella, luego aserrucho, limo y martillo la pieza hasta darle su nueva dimensión; el oro y las piedras semipreciosas pueden unirse al proceso, sin moldes ni prensas, solo yo, un viejo yunque y quizás un travesaño de ferrocarril renovado para estampar, luego herramientas eléctricas para agregar textura. Y, por supuesto, está el abalorios, algo que aprendí en el suroeste. Una amiga llamada Barbara Malanga me enseñó la técnica peyote y el trabajo plano que le enseñó Leo Cortez, un hombre maravilloso del Pueblo Santo Domingo que primero curó a Barbara y luego le enseñó a hacer abalorios para que pudiera ganarse la vida mientras se recuperaba. La persona que más me ha influenciado es la orfebre Sydney Lynch, quien me ha enseñado todo, desde hacer joyas hasta vender y mercadear, y también me dio la confianza en mí misma para salir y hacerlo. En resumen, es el proceso de crear; el resultado es solo otro beneficio para la alegría en acción. Espero que cada persona que reciba estas piezas las disfrute tanto como yo disfruto hacerlas.